Primera etapa. Caminar descalzo

por amoyag el 2/09/2011

Antes de correr hay que saber andar.

Estoy siguiendo un plan para aprender a correr descalzo que se basa en el libro The Barefoot Running Book de Jason Robillard. Quizás lo más importante que se debe tener en cuenta cuando empiezas es que no debes hacer mucho y muy rápido.

Este too much too soon es el error más frequente. Yo lo cometí y sufrí las consecuencias. Una mañana, después de terminar mi plan de entrenamiento de 10 Km me quité las zapatillas y empecé a correr. Comprobé que la zancada se acorta instintivamente, evitas pisar con el talón y aumentas el ritmo sin pensarlo; de forma instintiva adoptas la forma de correr adecuada para ir descalzo. Pero también comprobé que mis piés no estaban acostumbrados a rozar con el suelo de modo que después de 17 minutos noté algo raro en los dedos, nada de dolor, pero sí unas bonitas ampollas que me fastidiaron durante tres días. Too much too soon. Luego leí que no se recomienda correr más de 5 minutos descalzo la primera vez.

Aprendí dos lecciones de esta experiencia: que me iría mejor con unas zapatillas mínimas como las FiveFingers (que ya tengo) y que para correr descalzo hay que empezar desde el principio y el principio es andar.

He comprobado que se corre distinto cuando no llevas zapatillas que amortigüen el impacto, el pie y las piernas son los que realizan esa función. Ahora también sé que también se camina de forma distinta. La primera fase del plan que estoy siguiendo consiste en estirar tendones y músculos de los pies y las piernas, en caminar y en pasar descalzo todo el tiempo que puedas (esto no ha supuesto ningún esfuerzo, me encanta ir descalzo por casa).

Las sesiones de entrenamiento son de 30 minutos durante unas dos semanas en días alternos. Las he cumplido con creces incluyendo una prueba final de ir descalzo (en las FiveFingers) durante un día y medio como turista en Estocolmo. Llevé las zapatillas solo por si me apetecía usarlas, pero resultaron muy útiles debido a un pequeño problema en mi pie izquierdo que espero pase pronto (los zapatos que llevaba me causaban un dolor muy fuerte que no sentía cuando me descalzaba, así que opté por ir descalzo).

El resultado de esta fase ha sido muy positivo, entre otras cosas he redescubierto cómo es pisar suelo y cuánto cansa las piernas caminar un rato, sobre todo debido a que tengo músculos en los pies y las piernas que desconocía y que no se ejercitan con zapatos.

Jason Robillard. The Barefoot Running Book. Puedes conseguirlo en esta web 

La imagen que acompaña este post es uno de los preciosos amaneceres en la playa de Fuengirola, donde tengo la suerte de entrenar.

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